Cuando era niño, una de las cosas que más me gustaba era ir a la playa.En ocasiones iba con la familia y en otras nos juntabamos amigos del barrio y nos llevabamos bocadillos, balones y nos quedabamos jugando en la arena hasta la tarde.
Entre los distintos juegos uno consistía en sumergirnos con las gafas de bucear y aguantar el mayor tiempo posible.Recuerdo en concreto un día en Las Negras (donde costaba bastante trabajo llegar entonces) que me sumergia y contemplaba el fondo con las rocas, las algas, pero sobre todo los peces, había gran cantidad de ellos de todos los colores y tamaños, aquello era un hervidero de vida, de manera que me ajusté el tubo y así no tenía que girar la cabeza para respirar, y de esta manera podía seguir mirando el fondo.Fué un gran descubrimiento, incluso llegué a ver un pulpo medio escondido entre las rocas.Organizamos una pequeña excursión y nos fuimos varios amigos pertrechados de gafas y tubo recorriendo los alrededores cercanos en la costa, nadando dentro del agua, deteniendonos en todo lo que nos llamaba la atención ,que era mucho.
Después de varias horas, al salir, teniamos la espalda quemada del sol, pero yo me sentía realmente satisfecho de lo que acababa de vivir.
martes, 14 de octubre de 2008
el niño
Hace aproximadamente 15 años ,en una guardia del Hospital, tuve que atender a una paciente cuyo cuadro clínico no viene al caso, pero sí que repercutía gravemente en su vida. Tenía alrededor de 40 años y venía con un niño de 7, había pasado los 3 últimos días en un estado de hiperactividad contínua, hablando, visitando gente, comprando cosas que en gran parte eran innecesarias, apenas dormía, su actitud era socialmente inadecuada y a veces extravagante, su vestimenta y aspecto, igualmente reflejaban el caos interno que la dominaba.No era dueña de sí misma y estaba claro que habia que tomar medidas contra la voluntad de la paciente para que recuperara la salud mental o en caso contrario las consecuencias serían desastrosas.
Esto, en sí mismo ,no era algo inusual en las incidencias de una guardia.Lo que me llamó poderosamente la atención fué la criatura, desde el primer momento no pude dejar de reparar en él.La escena , a poco que uno tuviera corazón, era dramática: la mujer desbordada emocionalmente, reia, lloraba, gritaba ,besaba a su hijo, me hablaba, se perdía en un discurso sin idea directriz, en un estado de agitación.No dejaba que su hijo saliera o se separara de ella y éste se encontraba abandonado a la situación y no paraba de mirar a su madre, a mí, a su alrededor, indefenso, y sobre todo sin los recursos psicológicos y la madurez para poder soportar aquel acontecimiento.Sus ojos, su angustia ante una madre enagenada a la que no podía entender.Recuerdo que toda mi intervención iba dirigida de forma solapada a él, tratando que supiera que aquello tenía remedio y las cosas volverían a ser como antes.
Esto, en sí mismo ,no era algo inusual en las incidencias de una guardia.Lo que me llamó poderosamente la atención fué la criatura, desde el primer momento no pude dejar de reparar en él.La escena , a poco que uno tuviera corazón, era dramática: la mujer desbordada emocionalmente, reia, lloraba, gritaba ,besaba a su hijo, me hablaba, se perdía en un discurso sin idea directriz, en un estado de agitación.No dejaba que su hijo saliera o se separara de ella y éste se encontraba abandonado a la situación y no paraba de mirar a su madre, a mí, a su alrededor, indefenso, y sobre todo sin los recursos psicológicos y la madurez para poder soportar aquel acontecimiento.Sus ojos, su angustia ante una madre enagenada a la que no podía entender.Recuerdo que toda mi intervención iba dirigida de forma solapada a él, tratando que supiera que aquello tenía remedio y las cosas volverían a ser como antes.
viernes, 10 de octubre de 2008
dan flavin
Dan Flavin es considerado uno de los artistas fundadores del arte minimalista norteamericano, si bien no compartió esta clasificación a lo largo de su vida. Flavin es uno de los primeros artistas en plantear en sus obras un juego, o concierto -como él lo llama- entre el espacio que las aloja y el punto o línea de luz. Este juego consiste en la interrelación entre espacio, luz natural, luz eléctrica y los cambios que se producen en "la mirada". Cada uno de estos participantes modifican activamente la obra en el tiempo.
Sus antecedentes más cercanos lo acercan a Tatlin y a Malevich, de donde toma el uso de las esquinas y rincones para alojar sus obras, y sus planteos constructivistas. Desde este lugar de la arquitectura y en contra de la artesanía del artista -ya que utiliza materiales industriales y son realizadas por técnicos-, modifica el entorno conociendo las posibilidades retinianas de la visión. Es así que cada obra presenta una nueva realidad del espacio y de las paredes que "pinta con luz".
La actual exposición, que presenta por primera vez en la Argentina las obras de Dan Flavin, está organizada conjuntamente con el Dia Center for the Arts de New York, que en la actualidad tiene en su poder la tutela del patrimonio del artista.
La exhibición está compuesta por un conjunto de obras realizadas entre los años 63 y 80, construidas con tubos fluorescentes.
Michael Govan, director del Dia y curador de la exhibición, es uno de los más destacados conocedores de la obra de Flavin en la actualidad.
Se presentan el conjunto que corresponden a la famosa serie de "Monumentos para Vladimir Tatlin". Estas esculturas de fluorescentes blancos están ensambladas componiendo estructuras simétricas. En este espacio se intenta presentar el diálogo entre la luz natural y la luz artificial.
Se exhiben las "European Couples", cuadrados de colores enfrentados, la histórica Diagonal del 25 de mayo, la primera obra realizada con luz fluorescente por Flavin, y el homenaje a Matisse.El rojo de la sala de intenso dramatismo está creado por la obra "Monumento 4 (para el guerrero muerto en combate)
Está exhibición fue concebida y realizada conjuntamente con la Dia center for the Arts, coordinada por Arturo Carvajal y cuenta con el auspicio de las empresas Siat, Siderca y Siderca Corporation, empresas de la Organización Techint.
Sus antecedentes más cercanos lo acercan a Tatlin y a Malevich, de donde toma el uso de las esquinas y rincones para alojar sus obras, y sus planteos constructivistas. Desde este lugar de la arquitectura y en contra de la artesanía del artista -ya que utiliza materiales industriales y son realizadas por técnicos-, modifica el entorno conociendo las posibilidades retinianas de la visión. Es así que cada obra presenta una nueva realidad del espacio y de las paredes que "pinta con luz".
La actual exposición, que presenta por primera vez en la Argentina las obras de Dan Flavin, está organizada conjuntamente con el Dia Center for the Arts de New York, que en la actualidad tiene en su poder la tutela del patrimonio del artista.
La exhibición está compuesta por un conjunto de obras realizadas entre los años 63 y 80, construidas con tubos fluorescentes.
Michael Govan, director del Dia y curador de la exhibición, es uno de los más destacados conocedores de la obra de Flavin en la actualidad.
Se presentan el conjunto que corresponden a la famosa serie de "Monumentos para Vladimir Tatlin". Estas esculturas de fluorescentes blancos están ensambladas componiendo estructuras simétricas. En este espacio se intenta presentar el diálogo entre la luz natural y la luz artificial.
Se exhiben las "European Couples", cuadrados de colores enfrentados, la histórica Diagonal del 25 de mayo, la primera obra realizada con luz fluorescente por Flavin, y el homenaje a Matisse.El rojo de la sala de intenso dramatismo está creado por la obra "Monumento 4 (para el guerrero muerto en combate)
Está exhibición fue concebida y realizada conjuntamente con la Dia center for the Arts, coordinada por Arturo Carvajal y cuenta con el auspicio de las empresas Siat, Siderca y Siderca Corporation, empresas de la Organización Techint.
Jasper Johns, hombre reservado y celoso de su intimidad, antes de su consagración artística. Nació en 1930 en Augusta, Georgia, en el corazón del Deep South americano, y se crió con tíos y abuelos en Allendale y otras localidades de Carolina del Sur tras el divorcio de sus padres. Allí cursa estudios universitarios, pero ya en 1949 se traslada a Nueva York e ingresa en una escuela de arte comercial.
Incorporado al ejército, se le destina al Japón, donde permanece hasta 1952. Aunque algún débil rastro de influencia japonesa pueda percibirse en algunas obras muy posteriores, es posible que se deba más a la que mantuvo con el músico John Cage, uno de los personajes centrales de la vanguardia americana cuyo interés por el budismo zen es bien conocido, que a su experencia directa de la cultura nipona.
Escaparates de Manhattan
Tampoco se sabe mucho de sus primeros pasos como artistas, pues el parecer destruyó sus obrs iniciales. Lo cierto es que en 1954 conoce a Robert Rauschenberg y John Cage, ambos mayores que él. Si el primero se convierte en inseparable compañero de trayectoria artística, el segundo ejerce una influencia gradual y tamizada, además de ponerle en contacto con algunas figuras de la máxima importancia en la escena artística neoyorquina e internacional, como el coreógrafo Merce Cunningham o el propio Marcel Duchamp.
Johns y Rauschenberg se instalan en estudios cercanos en el Downtown de Manhattan y se ganan la vida diseñando escaparante. Por eso mismo añ ambos encaminan su carrera de forma definitiva. En 1955 Jasper Jhons pinta su primera bandera americana, un gran panel blanco totalmente dominado por la evidencia de las barras y estrellas.
La textura, matérica y de notables calidades táctiles, es fruto de una peculiar técnica -la encáustica o pintura al encausto- que Johns rescata de la antigüedad clásica y consiste en diluir los pigmentos en cera caliente. Este procedimiento está tan unido a la obra del pintor de Augusta como sus temas característico; todos ellos -las dianas, los números- salen a escena en 1955. El paralelismo con la evolución de su compañero Rauschenberg es evidente: muchos críticos citan Pintura blanca con números, que este último había realizado en 1949, como antecedente de las series numéricas de Johns. La estrecha relación de ambos en estos años hace la hipótesis verosímil.
Tres años más tarde, en 1958, algunos objetos se añaden materialmente a los lienzos. Johnssigue, una vez más, la estela de su amigo, si bien con un sentido algo distinto. Los objetos añadidos a sus cuadros se integran siempre en un marco de relaciones esencialmente pictóricas, gobernado por principios de textura y contraste de color. En realidad,Rauschenberg estaba más cerca de de una reflexión sobre el objeto artístico similar a la planteada por los dadaístas treinta años antes, mientras que Johns ecuerda más a los collages y tableaux-objet de los cubistas. No importa si lo que aparece en los cuadros son objetos encontrados o palabras y letras estarcidas -un procedimiento de raigambe igualmente cubista-;Johns los arrima en todo caso al ascua de la pintura, disciplina cuyos límites aspira a ampliar al máximo, pero manteniéndose siempre dentro de ella. En eso la herencia de los expresionistas abtractos de la generación anterior -Pollock, Rothko, Hoffman- queda de manifiesto.
La puerta del pop
Si Jasper Johns encuentra pronto su orientación artística, el lanzamiento de su carrera no se hará esperar demasiado: en 1957 participa en una exposición colectiva en el Jewish Museum y conoce a Leo Castelli, que al año siguiente le organiza su primera exposición individul de la galería a la que desde entonces quedará vinculado. También en 1958 expone en el pabellón americano de la Bienal de Venecia y el MOMA le compra varias obras.
Por esos años empieza a hacer sus primeros vaciados en bronce de objetos cotidianos (Bombilla, Linterna), al mismo tiempo que descubre la obra de Marcel Duchamp. A través de John Cage participa en escenografías y decorados para happenings de Alan Kaprow y coreografías de Merce Cunningham,y, con el comienzo de la nueva década, su obra, ya consagrada en los Estados Unidos, empieza a ser conocida en Europa. Aunque Michael Sonnabend le organiza una muestra individual 1961, será la Bienal de Venecia de 1964, en la que Rauschenberg obtiene el primer premio, el escenario de esa reputación internacional. En realidad, ambos abren las puertas de Europa al arte norteamericano de la generación anterior tanto como como a los artistas pop que vienen inmediatamente depués.
La producción de Johns está dominada por las banderas, dianas, números y alfabetos hasta los añ setenta, aunque de hecho nunca los abandona del todo. En Luz de Harlem (1967) aparecen por primera vez los flagtones, un motivo serial que recueda a un muroaparejado de forma irregular que vio, al parecer, fugasmente en un graffiti callejero. Quizá por ese camino llega, en 1972, a las grandes superficies totalmente cubiertas de crosshatchings, trmas de trazos de color distribuidos en series paralelas que se superponen e interpenetran, como en un cañamazo o un tejido vistos desde cerca; nunca antes había estado Johns tan cercano a la abstracción absoluta: el ejemplo de pollock, a quien dedica como homenaje Fragancia (1973-1974), uno de los crosshatchings más conocidos, es aquí muy claro.
En los últimos años Johns ha vuelto a incorporar imágenes a su pintura. Quizá el ejemplo más significativo de esa orientación reciente está en la serie de las Cuatro estaciones (1985-1986), premiada en la Bienal de Venecia de 1988 y remate de su prestigio como uno de los más grandes artistas de la segunda mitad del siglo.
Paralelamente debe resaltarse la gran importancia de su obra gráfica -litografías y serigrafías en su mayor parte-, desarrollada a partir de 1960 sobre los mismos temas y objetivos recurrentes de su pintura.
Incorporado al ejército, se le destina al Japón, donde permanece hasta 1952. Aunque algún débil rastro de influencia japonesa pueda percibirse en algunas obras muy posteriores, es posible que se deba más a la que mantuvo con el músico John Cage, uno de los personajes centrales de la vanguardia americana cuyo interés por el budismo zen es bien conocido, que a su experencia directa de la cultura nipona.
Escaparates de Manhattan
Tampoco se sabe mucho de sus primeros pasos como artistas, pues el parecer destruyó sus obrs iniciales. Lo cierto es que en 1954 conoce a Robert Rauschenberg y John Cage, ambos mayores que él. Si el primero se convierte en inseparable compañero de trayectoria artística, el segundo ejerce una influencia gradual y tamizada, además de ponerle en contacto con algunas figuras de la máxima importancia en la escena artística neoyorquina e internacional, como el coreógrafo Merce Cunningham o el propio Marcel Duchamp.
Johns y Rauschenberg se instalan en estudios cercanos en el Downtown de Manhattan y se ganan la vida diseñando escaparante. Por eso mismo añ ambos encaminan su carrera de forma definitiva. En 1955 Jasper Jhons pinta su primera bandera americana, un gran panel blanco totalmente dominado por la evidencia de las barras y estrellas.
La textura, matérica y de notables calidades táctiles, es fruto de una peculiar técnica -la encáustica o pintura al encausto- que Johns rescata de la antigüedad clásica y consiste en diluir los pigmentos en cera caliente. Este procedimiento está tan unido a la obra del pintor de Augusta como sus temas característico; todos ellos -las dianas, los números- salen a escena en 1955. El paralelismo con la evolución de su compañero Rauschenberg es evidente: muchos críticos citan Pintura blanca con números, que este último había realizado en 1949, como antecedente de las series numéricas de Johns. La estrecha relación de ambos en estos años hace la hipótesis verosímil.
Tres años más tarde, en 1958, algunos objetos se añaden materialmente a los lienzos. Johnssigue, una vez más, la estela de su amigo, si bien con un sentido algo distinto. Los objetos añadidos a sus cuadros se integran siempre en un marco de relaciones esencialmente pictóricas, gobernado por principios de textura y contraste de color. En realidad,Rauschenberg estaba más cerca de de una reflexión sobre el objeto artístico similar a la planteada por los dadaístas treinta años antes, mientras que Johns ecuerda más a los collages y tableaux-objet de los cubistas. No importa si lo que aparece en los cuadros son objetos encontrados o palabras y letras estarcidas -un procedimiento de raigambe igualmente cubista-;Johns los arrima en todo caso al ascua de la pintura, disciplina cuyos límites aspira a ampliar al máximo, pero manteniéndose siempre dentro de ella. En eso la herencia de los expresionistas abtractos de la generación anterior -Pollock, Rothko, Hoffman- queda de manifiesto.
La puerta del pop
Si Jasper Johns encuentra pronto su orientación artística, el lanzamiento de su carrera no se hará esperar demasiado: en 1957 participa en una exposición colectiva en el Jewish Museum y conoce a Leo Castelli, que al año siguiente le organiza su primera exposición individul de la galería a la que desde entonces quedará vinculado. También en 1958 expone en el pabellón americano de la Bienal de Venecia y el MOMA le compra varias obras.
Por esos años empieza a hacer sus primeros vaciados en bronce de objetos cotidianos (Bombilla, Linterna), al mismo tiempo que descubre la obra de Marcel Duchamp. A través de John Cage participa en escenografías y decorados para happenings de Alan Kaprow y coreografías de Merce Cunningham,y, con el comienzo de la nueva década, su obra, ya consagrada en los Estados Unidos, empieza a ser conocida en Europa. Aunque Michael Sonnabend le organiza una muestra individual 1961, será la Bienal de Venecia de 1964, en la que Rauschenberg obtiene el primer premio, el escenario de esa reputación internacional. En realidad, ambos abren las puertas de Europa al arte norteamericano de la generación anterior tanto como como a los artistas pop que vienen inmediatamente depués.
La producción de Johns está dominada por las banderas, dianas, números y alfabetos hasta los añ setenta, aunque de hecho nunca los abandona del todo. En Luz de Harlem (1967) aparecen por primera vez los flagtones, un motivo serial que recueda a un muroaparejado de forma irregular que vio, al parecer, fugasmente en un graffiti callejero. Quizá por ese camino llega, en 1972, a las grandes superficies totalmente cubiertas de crosshatchings, trmas de trazos de color distribuidos en series paralelas que se superponen e interpenetran, como en un cañamazo o un tejido vistos desde cerca; nunca antes había estado Johns tan cercano a la abstracción absoluta: el ejemplo de pollock, a quien dedica como homenaje Fragancia (1973-1974), uno de los crosshatchings más conocidos, es aquí muy claro.
En los últimos años Johns ha vuelto a incorporar imágenes a su pintura. Quizá el ejemplo más significativo de esa orientación reciente está en la serie de las Cuatro estaciones (1985-1986), premiada en la Bienal de Venecia de 1988 y remate de su prestigio como uno de los más grandes artistas de la segunda mitad del siglo.
Paralelamente debe resaltarse la gran importancia de su obra gráfica -litografías y serigrafías en su mayor parte-, desarrollada a partir de 1960 sobre los mismos temas y objetivos recurrentes de su pintura.
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